Sepultan los restos de “Doña Tula”, la reina del dulce seibano


Juana Chalas Mercedes, murió a los 100 años
EL SEIBO. — La mañana de este viernes fueron sepultados los restos de Juana Chalas Mercedes, mejor conocida como Doña Tula; considerada la madre del dulce seibano.
Chalas, falleció a sus 100 años de edad, dejando un legado de trabajo, dignidad y amor por las tradiciones culinarias locales.
Doña Tula se ganó el cariño de generaciones gracias a sus dulces tradicionales —dulce de leche, de guayaba, de cajuil, de naranja y otros— cuyo sabor y calidad se convirtieron en emblema de la gastronomía popular de la provincia.
Su emprendimiento nació de la necesidad y de la voluntad de apoyar el hogar; comenzó vendiendo en las calles y, con esfuerzo y creatividad, logró perfeccionar una receta propia de dulce de leche con menos azúcar, distintiva y muy apreciada por quienes la probaron.
La vida de Juana Chalas estuvo marcada por el trabajo constante y por pruebas dolorosas que no minaron su espíritu: la muerte de su esposo, el accidente de una hija y la pérdida de otro hijo. Aun así, su constancia y coraje la llevaron a levantar a su familia con sacrificio y honradez, convirtiendo su oficio en un oficio que hoy es recuerdo y ejemplo.
Los restos de Doña Tula fueron trasladados a su tierra natal y sepultados en el cementerio de Santa Cruz de El Seibo.
La familia Chalas Mercedes agradeció a pueblo seibano el apoyo brindado en este momento de dolor, tras rendir un homenaje digno a “Doña Tula”, quien con su trabajo, endulzó la vida de tantas personas.
Su partida deja tristeza, pero también un legado de entrega y superación que perdurará en la memoria de su comunidad y en las manos que hoy mantienen viva su receta.






